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Modernización del Sistema Financiero
a. Reestructuración de la banca En el año de 1990, el
Gobierno de la República inició, por medio del Banco Central de Reserva, el
Programa de Modernización y Fortalecimiento del Sistema Financiero, para
convertirlo en un sistema eficiente y promotor del desarrollo económico y
social.
Los objetivos contemplados en el Programa de Modernización del Sistema
Financiero fueron los siguientes:
1. Fortalecer y sanear los patrimonios de las
instituciones financieras, para que cumplan los requisitos legales de
solvencia y liquidez.
2. Fortalecer a la SSF para asegurar su autonomía y eficiencia en la
supervisión de las instituciones.
3. Establecer un marco jurídico que permitiera la intermediación eficiente y
competitiva de las instituciones financieras.
4. Vender al sector privado todas las acciones de los bancos comerciales y
asociaciones de ahorro y préstamo nacionalizados.
5. Desarrollar el mercado de capitales, mediante la creación de instrumentos
financieros, el mercado de valores y la modernización del sistema de seguros
y de previsión social.
El objetivo esencial de la reestructuración fue el de dotar al país de
bancos e instituciones financieras eficientes para que el Estado pudiera
promover el desarrollo económico nacional.
b. Nuevo marco legal Las reformas
implementadas al funcionamiento del sistema financiero llevaron a una
completa readecuación del marco legal, donde cabe destacar la promulgación
de la Ley Orgánica de la Superintendencia del Sistema Financiero, la cual
fortaleció a la institución, para asegurar su autonomía y eficiencia en la
supervisión de las instituciones financieras.
También destacó la promulgación de las siguientes leyes:
1. Ley de Privatización de los Bancos Comerciales y
Asociaciones de Ahorro y Préstamo.
2. Ley de Saneamiento y Fortalecimiento de Bancos Comerciales y Asociaciones
de Ahorro y Préstamo.
3. Ley de Bancos y Financieras.
4. Ley Orgánica del Banco Central de Reserva de El Salvador
5. Ley del Régimen Monetario.
El nuevo ordenamiento legal permitiría que las
instituciones extranjeras, con la debida autorización, pudieran operar en el
mercado salvadoreño y crear así un ambiente de mayor competitividad.
Otro aspecto brindado por el referido marco regulatorio fue el de otorgar la
mayor transparencia de las operaciones financieras, ya que hizo prioritaria
la publicación de los estados financieros, clasificación de la cartera de
créditos, comisiones y tasas de interés activas y pasivas en los medios
masivos de comunicación.
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